Amar, arder y repetir de Maitane Pérez Gómez se ha convertido en una de esas novelas que no solo se leen, se viven. Esta historia es un cóctel de amores tóxicos, segundas oportunidades y heridas que aún arden.
De qué trata Amar, arder y repetir (sin spoilers)
Lía no es la típica protagonista fácil de querer, de hecho, tardé en empatizar con ella. Arrastra heridas que claramente vienen de la infancia y/o adolescencia y patrones tóxicos que repite sin parar. Entre un amor que quema (Hugo, puro caos y fuego) y un amor que calma (Dani, ternura y estabilidad), se debate entre lo que desea y lo que necesita.
Y mientras tanto, un grupo de amigas que brillan por su sinceridad y lealtad, siempre están ahí cuando parece que todo se va a pique.
Lo que vas a encontrar
- Protagonista real y compleja: Lía no siempre cae bien, pero te obliga a mirar de frente tus propias contradicciones.
- Dinámica de pareja intensa: El clásico “ni contigo ni sin ti” llevado al límite.
- Un mensaje poderoso: No es solo una historia de amor, también es un viaje de autodescubrimiento, un recordatorio de que elegirte a ti misma puede ser lo más valiente.
- Final inesperado: No cae en clichés y consigue sorprender.
Frase que lo resume todo
– A veces me gustaría decirles que amar no es perderse.
– ¿Y entonces qué es?
– Amarse… es quererse primero. Es no dejar que nadie te borre.
Este diálogo no es relleno: es el corazón del libro y la brújula de todo el viaje de Lía.
Podría no gustarte sí…
- Quieres una protagonista “perfecta” y fácil de querer.
- Buscas romances lineales y sin turbulencias emocionales.
- Te incomoda ver personajes cometer errores una y otra vez.
¿Es digno de una maratón de lectura?
Sí, totalmente. Es de esas lecturas que enganchan por su ritmo ágil y su carga emocional. Puedes leerlo en dos noches, porque necesitas respuestas: ¿seguirá Lía atrapada en su incendio personal o aprenderá a elegir lo que le conviene?
Valoración final

Un romance fresco, intenso y perfectamente imperfecto, es ideal para quienes ya están aburridas de la “chica que nunca ha roto un plato”.
Y tú, ¿con qué te quedas?
¿Eres de amores que queman (pasión y caos) o de amores que sanan (calma y estabilidad)?

